Que es ICP?


Tratamiento

Tratamiento de Colestasis Intrahepática del Embarazo

La gestión activa de la Colestasis Intrahepática del Embarazo (ICP) es crítica, ya que con una gestión activa el riesgo de muerte fetal se cree que es el mismo como lo es durante un embarazo sin complicaciones. La gestión activa puede incluir muchos componentes, pero los dos más importantes son el medicamento y un parto prematuro.

1) El medicamento en el plan de gestión de la Colestasis Intrahepática del Embarazo.

El Ácido Ursodesoxicólico (UDCA, Ursodiol, Actigall, Urso)

El tratamiento de primera línea para ICP es Ácido Ursodesoxicólico en dosis de 600-2000 mg al día. Este medicamento ha demostrado ser superior a todos los otros medicamentos en el tratamiento de Colestasis Intrahepática del Embarazo (ICP), y se ha demostrado que es seguro tanto para la madre como para el bebé.

Las investigaciones sobre esta condición han encontrado muchas maneras en las que se puede ayudar a proteger al bebé en el vientre hasta que el parto pueda ocurrir. El Ácido Ursodesoxicólico trabaja para reducir el total de ácidos biliares en el torrente sanguíneo. Es en sí, un ácido biliar que se produce naturalmente en el cuerpo en pequeñas concentraciones, pero a diferencia de otros ácidos biliares, este no es tóxico. Este sustituye a los otros ácidos biliares tóxicos en la sangre.

Hay muchas otras maneras en las que este medicamento puede ayudar a proteger al bebé, incluyendo la prevención del envejecimiento prematuro de la placenta, reduciendo el riesgo de la presencia de un daño, protegiendo el corazón del bebé contra los cambios inducidos por los ácidos biliares, restaurando la habilidad de la placenta para transportar los ácidos biliares lejos del bebé, y protegiendo las células de un daño, debido a los ácidos biliares. Dependiendo del país donde usted se encuentre, este medicamento puede tener un nombre diferente (como Ursofalk, o Ursotan). En caso de duda sobre el medicamento prescrito por su médico, lleve a cabo una búsqueda en Google acerca del medicamento que le han prescrito. El ingrediente activo debe ser ácido ursodesoxicólico. En casos particularmente tenaces, este puede ser combinado con medicamentos adicionales para ayudar a controlar los ácidos biliares.

Es muy importante que estos otros medicamentos son usados en combinación con UDCA y nunca en lugar de este. Los siguientes medicamentos son otros, que a veces son utilizados.

Colestiramina (Questran, Colestipol)

Este medicamento se ha creído previamente que no lastima al bebé en el vientre porque no es absorbido por la sangre. En lugar de ello, este se queda en el tracto digestivo, uniendo el exceso de los ácidos biliares y removiéndolos con las heces. Esto no elimina activamente los ácidos biliares de la circulación sanguínea. Ya no se recomienda para su uso con Colestasis Intrahepática del Embarazo, debido a que también se une a las vitaminas liposolubles, es decir, la vitamina K. Debido a que las mujeres con ICP ya están en riesgo de deficiencia de vitamina K, esto a veces puede agravar la situación y dar lugar a un mayor riesgo de hemorragia materna. A veces la colestiramina todavía se prescribe en combinación con Ursodiol. En estos casos, la colestiramina debe ser tomada varias horas después del Ursodiol ya que se unirá a este medicamento y evitará su absorción. También se debe prescribir con un suplemento de vitamina K, que también debe ser tomado a varias horas de distancia de la colestiramina.

Dexametasona

Para algunas mujeres, la Dexametasona u otros esteroides pueden ayudar a reducir la picazón. Sin embargo, se ha mostrado que el Ursodiol es generalmente más eficaz. Los esteroides también son ineficientes en la reducción de los ácidos totales biliares. Además, el uso repetitivo de esteroides durante el embarazo puede crear problemas con el peso del bebé al nacer y su desarrollo cerebral.

SAMe (S-Adenosyl-L-methionine)

SAMe no es tan eficaz como el ácido ursodesoxicólico, pero es muy efectivo cuando se combinan. Es una buena opción combinar SAM-e con Ursodiol cuando este último solo no está controlando en sí los ácidos biliares.

La Rifampicina

Este medicamento es un antibiótico que se usa para curar la tuberculosis. Tiene la capacidad para reducir los síntomas de la Colestasis Intrahepática del Embarazo por razones que son desconocidas. Nunca ha sido objeto de ensayos clínicos en el embarazo y tiene muchos efectos secundarios, algunos de los cuales pueden ser graves. No se conoce cómo estos efectos secundarios pueden afectar al bebé en el vientre, por lo que sólo se debe utilizar en casos muy severos. Hubo un reciente estudio retrospectivo en el cual se examinó a una pequeña población a la que se había tratado con una combinación de Ursodiol y Rifampicina. En este pequeño estudio, se descubrió que el tratamiento combinado pudo haber reducido los ácidos biliares donde Ursodiol solo, no pudo.

Vitamina K

Algunos médicos eligen recetar vitamina K a todas las pacientes con la Colestasis Intrahepática del Embarazo. Otros la prescriben sólo cuando existe evidencia de deficiencia, como se muestra en una prueba de coagulación anormal PT (tiempo de protrombina) y/o PTT (tiempo parcial de tromboplastina), hematomas anormales, o heces pálidas.

2) Parto prematuro en el plan de gestación de la Colestasis Intrahepática del Embarazo.

Dado que no es posible predecir qué embarazos corren riesgo de muerte fetal, se recomienda que todos los embarazos con Colestasis Intrahepática del Embarazo, tanto leves como graves, tengan un parto temprano, aun si los ácidos biliares séricos vuelven a la normalidad después del tratamiento con el ácido ursodesoxicólico. En la mayoría de los casos, el nacimiento deberá ocurrir entre las 36-37 semanas de gestación. En algunos casos leves, los médicos pueden recomendar un parto a las 38 semanas de gestación. En algunos casos más severos, cuando la Colestasis Intrahepática del Embarazo no está bien controlada, los médicos pueden optar por un parto aún más temprano. El tiempo exacto del parto prematuro puede ser difícil, ya que esto significa balancear los riesgos de la enfermedad con los riesgos de un parto prematuro. Se sabe que la mayoría de muertes fetales tienden a agruparse entre a las 37-39 semanas, por lo que se recomienda que el parto ocurra antes de este tiempo.

Una de las preocupaciones que tienen las mujeres a menudo cuando se enfrentan con un parto prematuro es el riego de una cesárea. Estudios han demostrado que las mujeres con Colestasis Intrahepática del Embarazo no están en mayor riesgo de parto por cesárea, aun cuando el parto es prematuro. Esto se debe en gran parte al hecho de que el trastorno que hace que el útero sea más sensible a la hormona Oxitocina (Pitocin), facilita el inicio del parto.

Se entiende que es normal tener preocupaciones e inquietudes acerca de un parto prematuro. Puede ser un concepto difícil de aceptar, pero en casos de la Colestasis Intrahepática del Embarazo se recomienda para proteger al bebé contra el riesgo de muerte fetal.

3) Plan de supervisión adicional de la Colestasis Intrahepática del Embarazo.

Supervisión

El medicamento ácido ursodesoxicólico y un parto prematuro, por lo general en 36-37 semanas son consideradas por la mayoría de los médicos que sean las dos partes más importantes de su plan de gestión. Hay muchos otros tipos de monitoreo que pueden realizarse para dar al proveedor de atención médica más información sobre la condición de la madre y el bebé.

Análisis de Sangre

La mayoría de los médicos decidirán el monitoreo de los ácidos biliares entre una o dos veces por semana durante el tiempo entre el diagnóstico y el parto. Este monitoreo es recomendable porque si se comprueba que los ácidos biliares no están siendo controlados adecuadamente, se deben hacer ajustes en el plan de tratamiento, incluyendo el aumento de la dosis de ácido ursodesoxicólico, la adición de un segundo medicamento como el SAMe, o un parto aún más temprano de lo previamente planeado. En muchos casos, las funciones del hígado también serán monitoreadas para proporcionar al profesional de salud con información sobre cómo la madre está asimilando el embarazo. Las funciones hepáticas elevadas no representan un riesgo para el bebé.

Si hay preocupación de que la madre puede sufrir de deficiencia de la vitamina K, el médico puede realizar pruebas para comprobar si la sangre se coagula normalmente. Estas pruebas son PT (tiempo de protrombina) y PTT (tiempo de tromboplastina parcial). Si estos son anormales, la deficiencia se puede corregir con suplementos de vitamina K por vía oral.

Monitoreo Fetal

El monitoreo fetal no puede eliminar completamente el riesgo de muerte fetal, y las investigaciones no han sido capaz de identificar el tipo, duración, o frecuencia en el que se debe utilizar. El uso de monitoreo fetal en lugar de un parto prematuro no es recomendable ya que hay informes de muertes fetales que ocurren a horas de haber realizado un monitoreo asegurado. Sin embargo, si se descubre que hay sufrimiento fetal durante el monitoreo, el médico puede optar por inducir el parto o realizar cesárea antes de lo previsto. Puesto que hay poco riesgo y el potencial benéfico del monitoreo fetal, este es recomendado para el monitoreo de embarazos con ICP. El monitoreo fetal puede incluir:

  • CTG (Cardiotocografía) NST (Prueba de Estrés) – examina la frecuencia cardíaca del feto para detectar anomalías que pueden indicar sufrimiento fetal
  • BPP (Perfil Biofísico) – un examen completo más a fondo que utiliza ultrasonido para medir varios factores diferentes que pueden indicar sufrimiento fetal.
  • Estudios con flujo Doppler – utiliza un equipo especializado en ecografía para examinar el flujo sanguíneo en las arterias y venas umbilicales, así como los vasos sanguíneos en los órganos del bebé. Esto se realiza con mayor frecuencia cuando hay una restricción del crecimiento intrauterino – cuando el bebé mide más pequeño de lo esperado.

Inyecciones de esteroides (e.g. betametasona)

Normalmente, las inyecciones de esteroides se dan cuando se espera que el parto ocurra antes de las 34 semanas de gestación. Esto se realiza con mayor frecuencia con una serie de dos inyecciones aproximadamente a 24 horas de diferencia. Después de las 34 semanas, los pulmones de los bebés han desarrollado, por lo que hay poco beneficio para la administración de las inyecciones. Sin embargo, dado a que se ha demostrado que la ICP impacta negativamente los pulmones del bebé nonato, algunos médicos recomiendan las inyecciones de esteroides (Betametasona) incluso después de las 34 semanas de gestación. Es muy importante de comprender que las inyecciones de esteroides son más efectivas cuando se administran por lo menos 24 horas y no más de 7 días antes del parto. Si el parto no ocurre dentro de los 7 días, las inyecciones no se pueden repetir.

Amniocentesis

Algunos médicos eligen realizar la amniocentesis en donde una pequeña cantidad de fluido que amortigua al bebé es extraído por medio de una aguja especial para determinar si los pulmones del bebé están desarrollados antes del parto. Otros médicos no recomiendan la amniocentesis porque creen que el parto es necesario en determinada gestación, independientemente si los pulmones están desarrollados o no a las 34 semanas de gestación.